Eva
Realmente no se puede decir que no crees en cosas, hasta que experimentas por ti misma, es entonces cuando te da el derecho a opinar.
Tuve la suerte de hacer un curso con Cristóbal, que consistía en la limpieza de los cinco elementos: tierra, metal, agua, madera y fuego. No sabía bien a lo que iba pero me dejé aconsejar y me dejé llevar, algo en mi interior me decía que iba a resultar bueno.
Cada día se trabajaba un elemento, y en cada uno de ellos mi cuerpo experimentaba cosas extrañas que no acababa yo de entender. Es como si en cinco días que dura el curso me pasara mi vida por delante, se notan sensaciones, te notas el cuerpo dolorido y agotado, y las emociones están a flor de piel. En cada uno de los elementos iba notando cosas distintas, pero lo mejor de todo es que a medida que iban pasando los días me sentía mejor y más en paz conmigo misma.
Resulta que aquel sufrimiento que llevaba arrastrando a lo largo de mi vida, se esfumó, increíble pero cierto. Podía recordar mi pasado sin que aquello me provocara dolor.
Estaba tan acostumbrada a vivir con dolor y sufrimiento, que no era consciente de lo ligera que voy ahora, sin ningún tipo de carga, me sentía tan bien que me sentía extraña en mi cuerpo.
Me siento distinta, libre, en resumidas cuentas una mujer nueva.
-Gracias Cristóbal por haber hecho posible este milagro.
-Gracias a todo el grupo por vuestro apoyo.
-Gracias a Llum por tus atenciones y comprensión.
Eva

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada